viernes, mayo 09, 2008

La píldora de la discordia (o dale con la cantinela)

El 2 de Abril de 2008, el Tribunal Constitucional (último reducto de la Dictadura) señaló, a petición de unos diputados de la derecha, que el entregar la píldora del día después (Levonorgestrel) en los consultorios del país en forma gratuita era insconstitucional, o sea, iba en contra de la Constitución de 1980.

Nada dijo de la venta en farmacias... Nada... Es decir, los pobres (quienes asisten a los consultorios) no pueden tener acceso a este mecanismo de control de la natalidad de emergencia, pero los pudientes si pueden, ya que cuentan con los medios para comprarla... Si esto no es discriminación, no sé qué pueda serlo.

Las reacciones no se hiceron esperar... Se señaló que aumentarían los embarazos no deseados en adolescentes (pobres, obviamente) y que la prohibición podría acarrear graves peligros sanitarios... Los mojigatos de este país de doble estándar argumentan que nuestra juventud debe ser pura y además que la famosa pastilla es abortiva...

Así, tapando el sol con un dedo, pretendemos llegar alguna vez a ser un país desarrollado... Amigos míos... La tecnología no nos dará ese estatus, sino que será nuestra forma de enfrentar los problemas y solucionarlos...

El que fuere o no fuere abortiva la pastillita era el gran problema... pues para aquellos no informados les comunico que no lo es... Si no creen lean esto.

Nuestras autoridades políticas se enfrascan en mezquinas peleas por un ápice de poder y en el intertanto se olvidan de lo que deben de verdad hacer: Servir a la gente y no a ellos y sus intereses o los intereses de sus partidarios.

No olvidemos que el tema de la anticoncepción de emergencia está inserto dentro de lo que conocemos como políticas de salud pública, políticas que apuntan a dos objetivos de corto y largo alcance... Corto: acabar con los embarazos en chicas de escasos recursos para que tengan de verdad una oportunidad de surgir y largo... para que nuestros hijos y los hijos de ellos tomen la sexualidad con responsabilidad, de ese modo el Levonorgestrel, sea cada vez menos necesario.