La vida tiene sorpresas... qué duda cabe de ello a estas alturas... pero últimamente me he desayunado con algunas coincidencias, particularmente referidas al caso de japonés-peruano, Alberto Fujimori.En efecto, todos sabemos que llegó a Chile, se bajó de su avión privado, mostró su pasaporte y pasó sin problemas por policía internacional... Anduvo por nuestras calles como un ciudadano extranjero más e incluso se hospedó en un hotel.
Cuando nos dimos cuenta de que estaba acá empezó el barullo más grande que recuerde desde que Pinochet llegó desde Londres proveniente de una larga estadía avalada por el siempre amable Juez Baltazar Garzón... ¿Recuerdan?
En fin, dentro de las consecuencias que se vieron con este personaje en suelo nacional está el tan inesperado como rápido olvido del tema relacionado a la delimitación marítima... ¿será que los peruanos tienen alzheimer? No lo creo...
Todas las diferencias entre los gobiernos de Perú y Chile quedaron en el pasado, pues se unieron en pos de lograr la extradición del ex-gobernante al vecino país para que tenga un juicio justo para luego ser ahorcado... De hecho, los peruanos están satisfechos de cómo ha avanzado el tema...
No estoy en contra de que lo juzguen... a decir verdad, me da lo mismo, pues prefiero que nos dediquemos a solucionar nuestros propios problemas, que son muchos y de la más variada índole...
Lo que me pareció una increíble coincidencia es que mientras en Chile se está llevando a cabo un juicio sobre el caso ya mencionado; en el Perú la mismísima Corte Suprema, haya dictado que la orden de captura internacional en contra de Luksic quedara en el olvido, por considerar que contra el señor se han cometido arbitrariedades... Curioso de verdad, sobre todo si se piensa que el día anterior a dicha resolución de la Corte Suprema peruana el fiscal a cargo del caso haya pedido 4 años de cárcel para el directorio en pleno de Luchetti.
Espero que sea de verdad una simple coincidencia, pues de otro modo me parece que sería una vez más un ejemplo de que cuando hay intereses de por medio la ley y el derecho se los pasan por buena parte los mismos que gritan a los cuatro vientos el imperio de la ley y del estado de derecho...